Cultura de la Legalidad en el Estado de Chihuahua

Por: Eduardo Alonso Barbosa Sáenz
fcat
Maestría Profesional en Agronegocios
Publicado: 2011-03-07 11:04:00

Nota: El siguiente ensayo pertenece al grupo de los tres ganadores
del concurso publicado por el Comité en Pro de una Cultura de la
Legalidad, denominado "Exprésate. La cultura de la legalidad en el
Estado de Chihuahua"



Las sociedades que están inmersas en el juego dinámico, del cambio radical o por lo menos de forma paulatina, tienden a crear relaciones más complejas por la pluralidad que componen a las mismas, viéndose en la necesidad de establecer puntos de común acuerdo, que permitan la armonía entre los individuos y las relaciones de éstos con las instituciones.


Debido a la complejidad de esas relaciones, es indispensable desarrollar, transformar y complementar los principios legales que permiten la convivencia social y garantizan el respeto de los derechos fundamentales de los individuos, sin olvidar las obligaciones que les corresponden; todo con la finalidad de garantizar la autoridad de las leyes creadas, aceptadas y respetadas por los ciudadanos.


Y es precisamente que esos derechos y obligaciones, contenidas en normas, conductas y parámetros de carácter jurídico-social y las instituciones que las rigen, llegan a constituir el Estado de derecho, el cual se ha conformado a lo largo de la historia, desde la independencia de México hasta hoy, por su carácter dinámico e histórico (Cossío Díaz, 2003). Sin embargo, la base sobre la que se ha erigido el Estado de Derecho ha sido la Cultura de la Legalidad, compuesta por los valores, principios, normas y costumbres relativas a la ley, su conocimiento y acatamiento a conciencia por parte de los ciudadanos.


En estos momentos, en los que se ha puesto en tela de juicio la validez, y en ocasiones la existencia propia, del Estado de derecho, surge la necesidad de cuestionarse acerca de la Cultura de la Legalidad que se funda en la sociedad, como la mexicana, asumiendo la supremacía de la ley como la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. A pesar de que México cuenta con instituciones y normas que garantizan la adecuada armonía social, estos instrumentos no son suficientes. Tal como menciona Rodríguez (2001): “Las Constituciones no originan el Estado de derecho, sino que son más bien su expresión y plasmación codificada. La legalidad a la que sus principios dan lugar es una legalidad que ha sido aceptada como valor compartido de la ciudadanía y cuyos principios provienen de las luchas, acuerdos y equilibrios resultantes de la interacción de los sujetos políticos”.


Los sujetos o actores políticos, como la ciudadanía, en la actualidad, tienen mayor conciencia del Estado de derecho, quizás no en su acepción más extensa, pero sí conocen que debe imperar el gobierno de la ley. Es necesario destacar que, sin Estado de derecho, la democracia no sería posible y no se tendrían las bases para la formación de una sociedad más justa, ni mucho menos se tendrían indicios de lo qué es una sociedad que trata de actuar conforme a la legalidad por el bienestar y el orden de todos (Laveaga, 2006).


En el Estado de Chihuahua, al igual que en todo el país, la lucha por consolidar el Estado de derecho no ha sido menos, pues los tres poderes de la unión han trabajado conjuntamente para evitar el resquebrajo de la democracia estatal. Los representantes chihuahuenses, tanto en los escaños locales como en los federales, están conscientes de que el Estado de derecho es un proceso que involucra a todas las partes que componen a la sociedad y no se termina con la construcción de sistemas o instituciones jurídicas.


El ejecutivo estatal, encabezado por José Reyes Baeza Terrazas, firme en su propósito de velar por la integridad de la sociedad chihuahuense, indicó “que es necesario impulsar la reforma al sistema de justicia penal para fortalecer la cultura de la legalidad” (La Jornada, 2008), esto durante el VIII Encuentro Nacional de Presidentes de Tribunales Superiores de Justicia y Procuradores Generales de la República Mexicana en agosto de 2008. Además, el gobernador del estado considera que es prioritario gestionar y aprobar mejores leyes que sustenten y den certidumbre al progreso del país.


Es evidente la existencia de una Cultura de la Legalidad en el Estado de Chihuahua, que da el sustento al Estado de derecho, la cual es incluida dentro del Plan Estatal de Desarrollo 2004-2010. Sin embargo, ante los múltiples problemas a los que se han enfrentado las autoridades en los últimos años, como es el caso del crimen organizado, es notable la creencia de que no existe dicha cultura o que se está diluyendo.


Lo esencial en estos momentos, es recuperar la confianza en el Estado de derecho, a través del fortalecimiento de las instituciones sociales y de la difusión y respeto de la Cultura de la Legalidad en Chihuahua, que, a pesar de los esfuerzos que el ejecutivo, legislativo y judicial estatal han realizado, aún falta bastante por hacer. Afortunadamente, los gobiernos municipales y el estatal, con colaboración del federal, están dispuestos a trabajar por un objetivo conjunto en la Cultura de la Legalidad, apoyados por los sectores privado y civil.


Con la finalidad de lograr dicho objetivo, el Gobierno del Estado creó en el 2006 el Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública (ICHITAIP), el cual se constituye como un organismo público autónomo y cuenta entre sus actividades el difundir con mayor fuerza la Cultura de la Legalidad en todo el territorio estatal. Para ello, en coordinación con la Secretaría de Educación y Cultura, han incluido al sistema educativo en su plan de acción.


En el Estado de Chihuahua, como en todo el país, la educación es artífice de cambios. La estructura educativa con la que México cuenta le ha permitido forjar a muchos ciudadanos; además, es un sistema ya conformado del que se puede sacar el mayor provecho posible, sin necesidad de pensar en qué crear, desarrollar, poner en práctica y esperar los resultados. A pesar de que en el país no toda la población cuenta con un nivel de preparación académica media o superior, la mayoría de la población tiene acceso a la educación básica, como preescolar o primaria, y en ocasiones hasta los primeros años de secundaria.


La educación básica, sería el punto de partida en donde se iniciaría la concientización y formación de los niños y sus familias. Se trata de formar una red en la que participen, de forma directa o indirecta, todos los actores políticos y sociales de la escena estatal con la finalidad de fortalecer e inculcar los principios y normas que establecen el respeto a la ley como la base de la sociedad democrática y de la convivencia entre los individuos que la integran. Posteriormente, se presenta el reforzamiento y la complementación en los siguientes niveles educativos por medio de actividades más específicas.


Consciente de esto, en el Estado, se ha decidido reforzar la enseñanza de la Cultura de la Legalidad, a través de la asignatura estatal “Cultura de la Legalidad en Chihuahua”, en el primer grado de secundaria, contando con el apoyo del ICHITAIP que les brinda capacitaciones periódicas a los académicos que se encargan de su impartición en las aulas, sobre los temas esenciales como: ética pública, derecho de acceso a la información, transparencia y rendición de cuentas en el combate a la corrupción (ICHITAIP, 2009).


En los niveles como el superior, la tarea va más allá de instruir la cultura de la legalidad, pues se trata de desarrollar y perfeccionar esquemas jurídicos, sociales y políticos que garanticen la permanencia del Estado de Derecho y minimicen su permeabilidad. Las instituciones deben de ser apoyadas por las universidades, no sólo por sus escuelas de derecho, sino por todas las que aborden las ciencias sociales y las humanidades y, lógicamente, por toda la comunidad académica y estudiantil, siendo las que se encargarán de desarrollar, ejecutar y respetar la cultura de la legalidad. Es decir, se trata de una tarea integral.


De igual manera, el legislativo local, con el propósito de unir esfuerzos, ha emprendido diferentes acciones para complementar las puestas en marcha, por parte de los otros dos poderes. Es así que, en el 2004, la Ley Estatal de Educación sufrió modificaciones en algunos de sus artículos, como es el caso del Artículo 9°, que explica que la educación impartida en el estado tendrá, además de los fines que se establecen en el artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los acordados por los legisladores estatales.


Como una de las reformas acordadas por los diputados del Estado, dentro del Artículo 9°, en el apartado VI, se establece: “Fomentar e implementar en los planteles educativos la Cultura de la Legalidad, promoviendo el valor de la justicia, de la observancia de la ley y de la igualdad de los individuos ante ésta, así como propiciar el conocimiento y el respeto a los mismos” (H. Congreso del Estado de Chihuahua, 2004).


El Supremo Tribunal de Justicia de Chihuahua, presidido por el Lic. Rodolfo Acosta Muñoz, ha contribuido incansablemente para que la ciudadanía vea que la legalidad en el Estado ha sentado sus raíces, a través del acceso y la impartición de justicia, pues ambas son herramientas que constituyen y fortalecen al Estado social y democrático de derecho al hacer valer las garantías y libertades fundamentales de todos los mexicanos (Góngora, 2006). Es imprescindible que los ciudadanos vean a la legalidad como el único recurso para dirimir diferencias y controversias, a través de instituciones que ya están establecidas.


A pesar de que no se puede hablar, en la definición estricta, de un Estado de derecho en Chihuahua ni en el país, debido a los problemas de tipo social, jurídico, económico y político que se presentan de manera generalizada, es indispensable, como primer paso, propiciar y consolidar la Cultura de la Legalidad que dará pie al verdadero Estado de derecho, que cumple con las características de: imperio de la ley, separación de poderes, legalidad del gobierno y la garantía de los derechos y libertades fundamentales (Rodríguez, 2001)


Es necesario que las leyes sean dotadas de significado social, y no sólo se queden contenidas en códigos sin definición o entendimiento alguno para la sociedad en general. Si toda la sociedad se rige por los mismos principios y normas, más que saber de su existencia, deben de entender su contenido y las repercusiones y sanciones que implican su incumplimiento. No se trata de crear una ley perfecta en su forma y contenido, se trata de la más eficiente aplicación y de su absoluto cumplimiento.


Por esta razón, la educación entra la como la perfecta herramienta que brinda mayor fuerza a la Cultura de la Legalidad, pues dispondrá para todos el conocimiento simple de la ley. Y a su vez, quienes hayan sido instruidos, en los principios y normas básicas que permiten la adecuada convivencia social, seguirán difundiendo la supremacía y el gobierno de la ley en sus actividades diarias.


Quizás sea lenta dicha enseñanza y difusión, pero es necesario que quede arraigada en las mentes y en los actos de los ciudadanos más que poner epráctica una transmisión sin sentido y sin resultados.


La sociedad tiene el papel más importante de todos dentro de la Cultura de la Legalidad en el Estado de Chihuahua. Como receptora de la educación, en base a la sociedad se evaluarán los resultados, los cuales, no sólo será suficiente verlos en indicadores o estadísticas, sino en la transformación real que se de en la convivencia y participación social, a través del respeto a las leyes, parámetros, a la impartición de justicia e instituciones que forman el Estado de derecho y fortalecen al Estado de Chihuahua y, por lo tanto, al Estado Mexicano.


La responsabilidad es de todos, el trabajo es en conjunto; tanto de los tres niveles de gobierno (municipio, estado y federación), como de los tres sectores que integran la sociedad (público, privado y civil). Cada uno tiene un rol destacado en el arraigo de esta cultura, que se verá manifestado en el actuar diario de los chihuahuenses, de ciudadanos comprometidos con su entorno y con la consecución de objetivos y acciones comunes que garanticen la existencia y la fortaleza del Estado de derecho.

Bibliografía:


1.    Laveaga, G (1999). La Cultura de la Legalidad, [en línea]. Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM: México. Serie Doctrina Jurídica (Núm. 8). Consultado en línea el día 23 de abril de 2009 en http://www.bibliojuridica.org/libros/libro.htm?l=102. ISBN 968-36-7643-X
2.    Rodríguez, J (2001). Estado de derecho y democracia, [en línea]. Instituto Federal Electoral: México. Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática (Núm. 12). Consultado en línea el día 23 de abril de 2009 en http://www.bibliojuridica.org/libros/libro.htm?l=507. ISBN 968-6581-85-5
3.    Sánchez Cordero de G, O. (2000). Cultura de la Legalidad: los posibles significados de una frase que debiera ser parte de nuestra vida cotidiana, [en línea]. Suprema Corte de Justicia de la Nación: México. Consultado en línea el día 15 de abril de 2009 en http://www2.scjn.gob.mx/Ministros/oscgv/Public/CULTURA%20DE%20LA%20LEGALIDAD.pdf
4.    Góngora P, G. (2006). Estado de derecho, Constitución y Poder Judicial en México, [en línea]. Ágora: Revista del Supremo Tribunal de Justicia el Estado (Núm. 7) Consultado en línea el día 28 de abril de 2009 en http://www.stj.gob.mx/ComSocial/Agora/Agora%207.pdf
5.    Cossío D, J. (30 de octubre de 2003). Estado de derecho, [en línea]. Seminario Nacional e Internacional de Formación y Actualización en Derechos Humanos: Puebla, México. Consultado en línea el día 28 de abril de 2009 en http://www.cdhpuebla.org.mx/pdf/MemoriasPrimerSeminario/10Estado.pdf
6.    H. Congreso del Estado de Chihuahua (24 de abril de 2004). Ley Estatal de Educación, [en línea]. Consultado el día 23 de abril de 2009 en http://www.chihuahua.gob.mx/atach2/sec/upload  /LEY%20ESTATAL%20DE%20EDUCACION.pdf
7.    S.a. (22 de agosto de 2008). El sistema de justicia es obsoleto: Reyes Baeza, [en línea]. La Jornada On Line. Consultado en línea el día 15 de abril de 2009 en http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2008/08/22/el-sistema-de-justicia-es-obsoleto-reyes-baeza/
8.    S.a. (27 de enero de 2009). Inician segunda academia de maestros que imparten la materia “Cultura de la Legalidad”, [en línea]. ICHITAIP. Consultado en línea en día 28 de abril de 2009 en http://www.ichitaip.org.mx/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=158





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